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viernes, 8 de noviembre de 2013

Buenas prácticas garantizan productividad


Un buen ejemplo de organización y eficiencia se puede apreciar en la finca La Bohemia en Cerrito (Risaralda). Su propietario, Felipe Buitrago Sanínt, disfruta hoy de una ganadería más productiva y rentable.

Certificar un predio en Buenas Prácticas y, específicamente, en Producción de Carne y Ganadería de Cría, es una gran satisfacción y el resultado del esfuerzo de un ganadero que -con su equipo de trabajadores- creyó en las bondades y beneficios de este programa. Felipe Buitrago Sanín, presidente del Comité Cebuísta de Ganaderos del Centro, ostenta también el privilegio de haber sido el primer ganadero en el país en obtener la certificación de libre de brucelosis y tuberculosis.

Para iniciar este proceso, Buitrago debió tener presente varios requisitos que exige la autoridad sanitaria como es la higiene, sanidad, organización y manuales de funciones. Partiendo de estos aspectos comenzó su proyecto de certificación ( que no tiene ningún valor, por ahora) en coordinación con funcionarios del ICA, quienes le hicieron un permanente acompañamiento que lo llevó al éxito. En el momento de otorgar la certificación, otros profesionales hacen la evaluación y la respectiva auditoría.

Felipe Buitrago Sanint, propietario de la hacienda La Bohemia 

Con la certificación los predios no sólo pueden comercializar sus productos en el mercado nacional sino también en el internacional, pues es una exigencia para la importación de animales y subproductos que provengan de predios con una óptima condición sanitaria y de inocuidad.

En su caso, el camino hacia la certificación le permitió conocer un poco más su propia ganadería, La Bohemia. Durante este proceso se pudo dar cuenta de la importancia de organizar muchos aspectos de su explotación ganadera en todas las etapas de producción de la finca.

Todo en su lugar es la premisa inicial de este trabajo, porque en cuestiones económicas no cuesta más dinero hacer adecuaciones, lo importante es que se optimizan los procesos y eso se traduce en rentabilidad para el propietario del predio.

Se capacita al personal del predio en distintas áreas: sanidad animal, información sobre enfermedades y medicamentos; manejo de establos y pesebreras, bienestar animal, buenas prácticas ganaderas, manejo de alimentos, accidentes de trabajo, uso de formatos y bioseguridad. Así mismo, seguridad y riesgos profesionales,  socialización, integración y autoestima, entre otros.

Lo más dispendioso, según sus palabras, fue sentarme a escribir un manual de funciones para cada uno de los colaboradores de la finca: desde la persona que barre el corral, cómo recoge la boñiga, cómo coge la pala. Estos manuales de funciones se elaboran para cada labor y detalladamente: cómo ensillar un caballo, cómo bañar un animal, cómo limpiar las pesebreras, entre muchos otros”.

Todo esto es económicamente muy rentable porque está medido e indicado en los manuales y, por tanto, le permite al propietario del predio tener control absoluto sobre la finca. Los costos que requiera la certificación se revierten en beneficio del predio porque los procesos se mejoran.













El orden es fundamental para agilizar los procesos y lograr eficiencia.

Felipe Buitrago menciona que la decisión de certificarse la tomó rápidamente. “El proceso duró tres meses de comienzo a fin. Nuestro aporte a los ganaderos que deseen certificarse es facilitarles los manuales para que avancen en forma rápida en su objetivo”, dijo.

En Risaralda, la finca La Bohemia y otras más, que él asesora, están certificadas en Buenas Prácticas Ganaderas en Producción de Carne y Ganadería de Cría. Además, dice que están muy interesados en que los ganaderos de la región obtengan su certificación porque si cumplen estos requisitos se accede a más oportunidades de mercados y, por supuesto, a una mayor productividad.

Certificarse no es complicado hay que ser muy juiciosos y contar con personal  que esté dispuesto a afianzarse con la cultura de los procesos”. Menciona también que “una falla del ganadero es que no actualiza a su personal en nuevos conocimientos y tecnologías. Es importante capacitarlos en diferentes áreas como  seguridad en el trabajo, sanidad animal, tener escrito el plan sanitario de cada ganadería y cumplirlo. Aquí lo esencial es que al poseer los manuales, en caso de que un empleado se retire de su trabajo, el que lo remplace pueda hacer sus funciones sin ningún problema”, manifiesta.

Ventajas y dificultades

Sobre las dificultades del proceso, Felipe Buitrago menciona que en términos de los requisitos que exige el ICA, la mayor dificultad fue organizar  la cantidad de cosas que se acostumbra a amontonar en la finca y que ya no se usan como tablas, cartones o equipos mecánicos inservibles. “Estos deben estar almacenados en una bodega, hay que acostumbrarse a que cada cosa tiene su lugar en forma organizada”.


Buitrago les recomienda a los ganaderos certificarse, además resalta que este no es un asunto de grandes inversiones porque los cambios que requiera la finca se hacen con los materiales disponibles en ella, la disposición de las basuras (vidrio, papel, plástico y desechos orgánicos) es un buen ejemplo, los recipientes ya los venden en el mercado pero el dueño de un predio puede buscar cuatro canecas de pintura debidamente marcadas que sirvan para el efecto.
Sobre las ventajas de la certificación Buitrago Sanín dice: “primero, se cumple con los requisitos que en algún momento se aplicarán a todo el mundo. Segundo, la comercialización va a ser más fácil, cuando crucemos las fronteras; y tercero, lo más importante, se optimizan los procesos y eso se convierte en dinero, porque se racionaliza el gasto”, concluyó.
La certificación hacia el futuro será masiva, tal como sucedió con las de aftosa y brucelosis, y eso es positivo para todos.

Ejemplo práctico

Protocolo de aseo: área de corrales, bebederos, comederos y sus  alrededores

El presente protocolo debe ser correctamente aplicado en los tiempos establecidos en el protocolo.

OBJETIVO:

Disminuir los diferentes agentes contaminantes que pueden poner en riesgo la salud de los animales de la hacienda, mejorar la seguridad de los operarios y disminuir la carga bacteriana presente en el medio ambiente.

  • ENCARGADO: Establero
  • SUPERVISOR: Mayordomo 
  • EQUIPOS DE BIOSEGURIDAD: Con el fin de velar por la bioseguridad de los operarios se les exige el uso de :botas, guantes y tapabocas
  • MAQUINARIA, EQUIPO Y HERRAMIENTAS: La maquinaria, el equipo y las  herramientas a utilizar son:escoba, pala, bugí, cepillo, hipoclorito, yodo, bomba (fumigadora)y limpia- telarañas. 
  • FRECUENCIA: Todos los lunes con una intensidad horaria de 120 minutos y el estiércol recogido será llevado a los potreros para ser fertilizado orgánicamente. 






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